buenos vecinos

CATALINA SCHLIEBENER
cURADURÍA LINDSEY BERFOND

19 mar. 2024 — 19 ENE. 2025

VISTA DE SALA

Ph. Hai Zhang

OBRAS

#1. Serie Aves Raras, 2024

Catalina Schliebener

Ilustraciones de libros infantiles y pintura acrílica sobre papel

Consultar

#2. Serie Aves Raras, 2024

Catalina Schliebener

Ilustraciones de libros infantiles y pintura acrílica sobre papel

Consultar

#3. Serie Aves Raras, 2024

Catalina Schliebener

Ilustraciones de libros infantiles y pintura acrílica sobre papel

Consultar

#4. Serie Aves Raras, 2024

Catalina Schliebener

Ilustraciones de libros infantiles y pintura acrílica sobre papel

Consultar

Buenos vecinos Mural, 2023-2024

Catalina Schliebener

Mural sobre placa de yeso
Medidas variables

Consultar

Buenos vecinos Mural, 2023-2024

Catalina Schliebener

Mural sobre placa de yeso
Medidas variables

Consultar

Imbunche, 2024

Catalina Schliebener

Escultura
Medidas variables

Consultar

Pedro, 2024

Catalina Schliebener

Escultura
Medidas variables

Consultar

Aves Raras Mural, 2024

Catalina Schliebener

Vinilo de corte y pintura acrílica sobre muro

Consultar

Aves Raras Mural, 2024

Catalina Schliebener

Vinilo de corte, pintura acrílica y boleadoras sobre muro

Consultar

TEXTo

Buenos Vecinos
Queens Museum, NYC


En Buenos Vecinos, Catalina Schliebener Muñoz se enfrenta al impacto de dos películas animadas de Walt Disney: Saludos Amigos (1942) y Los Tres Caballeros (1944). Ambas películas surgieron de los viajes de investigación patrocinados por el gobierno de Estados Unidos a naciones de América del Sur y Central como parte de la Política del Buen Vecino, que pretendía desalentar la influencia nazi y mejorar la imagen pública de Estados Unidos en América Latina tras sus numerosas invasiones militares a principios del siglo XX. Disney y su equipo de artistas recorrieron Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Perú y México para generar motivos visuales y argumentos para personajes reconocibles como el Pato Donald y Goofy, así como para crear nuevos personajes, canciones y bailes basados en las costumbres y arquetipos locales.

Schliebener Muñoz examina cómo estas películas funcionaron como una forma de poder suave, enlistando los medios infantiles hacia los intereses económicos y geopolíticos de Estados Unidos. A través de la instalación, el collage, la escultura y murales de gran formato, le artista subvierte las representaciones reductivas y exotizadas de las culturas latinoamericanas en las películas para centrarse en sus personajes secundarios y rebeldes desvalidos. Schliebener Muñoz también se enfrenta a las representaciones que hace Disney del género, la sexualidad, la raza y la indigenidad apropiándose y fragmentando la imaginería de las películas para crear narrativas críticas de resistencia. Reconociendo la capacidad de las historias para moldear los sistemas de valores, esta exposición emplea operaciones de reflejo, codificación queer, ambigüedad y humor para desafiar los límites impuestos entre lo real y lo ficticio, lo natural y lo sintético, lo espectacular y lo grotesco.

Cuando la Segunda Guerra Mundial dio paso a la Guerra Fría, Estados Unidos abandonó la unidad panamericana para apoyar golpes de estado y dictaduras en muchos de los países representados en estas películas de Disney. Schliebener Muñoz incorpora materiales de archivo que abordan las secuelas de la Política del Buen Vecino, el intervencionismo estadounidense y la ideología imperialista a través de la historia de la sede del Queens Museum. Este edificio albergó la antigua sede de las Naciones Unidas, donde se tomaron decisiones de distinto rango, desde la partición de Palestina en 1947 hasta la creación de UNICEF, el edificio también se encuentra en los terrenos de la Feria Mundial de Nueva York de 1964/65, donde Disney estrenó la atracción «It’s A Small World». Para Schliebener Muñoz, este contexto es fundamental para comprender el legado de las películas de Disney junto a políticas exteriores hostiles, y cómo el imaginario infantil se convirtió en un vehículo para la proyección de la inocencia y el excepcionalismo estadounidenses en la escena mundial.

Curaduría por Lindsey Berfond

artistas